viernes, 11 de diciembre de 2009
No nos callan y no nos callarán
El rechazo al régimen era evidente. Aún faltaban 15 minutos para las cinco de la tarde, sin embargo, los manifestantes ya estaban convocados en el parque de El Arbolito, de Quito. El apoyo a Carlos Vera, quien hoy se ha convertido en un líder político, era indudable.
Vestidos de negro y coreando “no nos callan y no nos callarán” se encontraban los cientos de personas que poco a poco se iban integrando a esta convocatoria. Periodistas, universitarios, maestros y ciudadanos no dejaban de gritar frases despectivas en contra del Presidente de la República.
Con una camiseta negra, en la que con letras blancas decía “libertad” apareció en la tarima Carlos Vera, quien que hace pocos días publicó su libro Nunca Mordaza, en desacuerdo de lo que está pasando en el gobierno actual.
Con una sonrisa de satisfacción y orgullo repartía saludos a la multitud, pues las personas que lo acompañaba esa tarde del 26 de noviembre, habían sido más de las que lo apoyaron un día anterior en Guayaquil.
Era hora de iniciar y no hubo mejor forma de hacerlo que entonando el Himno Nacional del Ecuador. Después de este acto cívico, César Montúfar se pronuncio diciendo “libertad, libertad”. El discurso del asambleísta criticó fuertemente el nuevo modelo de ley de comunicación que el gobierno propone. “La nueva ley, si tienen decencia, debe ir a la basura”, expresó el Asambleísta.
“Abajo Correa”, seguían alzándose los improvisados carteles. Ya no eran cientos de personas, pues poco a poco se iban transformando en miles; miles que no cesaban de decir llugshi,( que significa fuera) motivados por la ira de Auky Tituaña ex Alcalde de Cotacachi, quien se pronunció determinante en contra del régimen.
“Los ciudadanos queremos el mejor futuro para el país”, mencionaba Iván Campaña, un ciudadano que se había dado cita a esta convocatoria para rechazar el proyecto de la nueva ley de comunicación. Este hombre de 45 años, quien vestía una camiseta negra y traía un cartel en el que se leía “libertad sí, dictadura no”, la forma en la que gobierna el presidente no es la correcta. “Correa gobierna con odio, es un resentido social”, mencionaba Campaña mientras fuertemente levantaba su cartel.
El momento esperado por los manifestantes había llegado. Carlos Vera, quien era el protagonista de este evento, fue recibido con aplausos y gritos de apoyo, al igual que un candidato político. Desde la multitud no faltaron las improvisadas frases: “Vera presidente, Vera presidente.”
“Yo sabía que en la capital seríamos más”, expresó Vera. La primera libertad que vamos a reclamar es la libertad de vivir en paz, vamos a acabar con el modelo que deja libre al delincuente y persigue al inocente, añadió.
Las personas no dejaban de expresar su furia: “abajo Correa”, “fuera la ley mordaza” .No faltaban quienes también pronunciaban “Correa maricón”. Mientras Vera seguía en su discurso, una mujer desesperada decía que al gremio de maestros no les dejaban transitar y que habían hecho un cerco policial para evitarles el paso, sin embargo, por la cantidad de gente, Vera no le pudo escuchar.
Se refirió al presidente y a su gabinete como títeres de Chávez que toman nota de todo lo que les dice, añadió también que si les quedaba un poco de decencia archiven la ley.
Para Jean Paul Bardellini, periodista de RTS, la ley de comunicación no solo incumbe a medios y a periodistas, sino también a los ciudadanos. “Esta ley afecta a los derechos naturales de la comunicación”, manifestó.
Para Bardellini, los medios deberían regularse con un código de ética, no con una ley represiva y coartadora; a demás estos tienen que reconocer su postura, si son de derecha o de izquierda como en los países Europeos. “Los ciudadanos están en la potestad de elegir, los medios solo deben regularse”, manifestó el periodista.
Mientras Vera seguía en su discurso, los medios de comunicación no paraban de fotografiarle, seguramente está sería una gran noticia como expreso Hernán Guerrero, Arquitecto quien está en desacuerdo con esta ley. “Esta será una noticia criticada por el presidente en su cadena del sábado.”
Alrededor de 5.000 personas se dieron cita en el parque de El Arbolito y aunque ya eran las siete de la noche, los manifestantes no dejaban de pronunciar “no nos callan y no nos callarán.”
El rechazo al régimen era evidente. Aún faltaban 15 minutos para las cinco de la tarde, sin embargo, los manifestantes ya estaban convocados en el parque de El Arbolito, de Quito. El apoyo a Carlos Vera, quien hoy se ha convertido en un líder político, era indudable.
Vestidos de negro y coreando “no nos callan y no nos callarán” se encontraban los cientos de personas que poco a poco se iban integrando a esta convocatoria. Periodistas, universitarios, maestros y ciudadanos no dejaban de gritar frases despectivas en contra del Presidente de la República.
Con una camiseta negra, en la que con letras blancas decía “libertad” apareció en la tarima Carlos Vera, quien que hace pocos días publicó su libro Nunca Mordaza, en desacuerdo de lo que está pasando en el gobierno actual.
Con una sonrisa de satisfacción y orgullo repartía saludos a la multitud, pues las personas que lo acompañaba esa tarde del 26 de noviembre, habían sido más de las que lo apoyaron un día anterior en Guayaquil.
Era hora de iniciar y no hubo mejor forma de hacerlo que entonando el Himno Nacional del Ecuador. Después de este acto cívico, César Montúfar se pronuncio diciendo “libertad, libertad”. El discurso del asambleísta criticó fuertemente el nuevo modelo de ley de comunicación que el gobierno propone. “La nueva ley, si tienen decencia, debe ir a la basura”, expresó el Asambleísta.
“Abajo Correa”, seguían alzándose los improvisados carteles. Ya no eran cientos de personas, pues poco a poco se iban transformando en miles; miles que no cesaban de decir llugshi,( que significa fuera) motivados por la ira de Auky Tituaña ex Alcalde de Cotacachi, quien se pronunció determinante en contra del régimen.
“Los ciudadanos queremos el mejor futuro para el país”, mencionaba Iván Campaña, un ciudadano que se había dado cita a esta convocatoria para rechazar el proyecto de la nueva ley de comunicación. Este hombre de 45 años, quien vestía una camiseta negra y traía un cartel en el que se leía “libertad sí, dictadura no”, la forma en la que gobierna el presidente no es la correcta. “Correa gobierna con odio, es un resentido social”, mencionaba Campaña mientras fuertemente levantaba su cartel.
El momento esperado por los manifestantes había llegado. Carlos Vera, quien era el protagonista de este evento, fue recibido con aplausos y gritos de apoyo, al igual que un candidato político. Desde la multitud no faltaron las improvisadas frases: “Vera presidente, Vera presidente.”
“Yo sabía que en la capital seríamos más”, expresó Vera. La primera libertad que vamos a reclamar es la libertad de vivir en paz, vamos a acabar con el modelo que deja libre al delincuente y persigue al inocente, añadió.
Las personas no dejaban de expresar su furia: “abajo Correa”, “fuera la ley mordaza” .No faltaban quienes también pronunciaban “Correa maricón”. Mientras Vera seguía en su discurso, una mujer desesperada decía que al gremio de maestros no les dejaban transitar y que habían hecho un cerco policial para evitarles el paso, sin embargo, por la cantidad de gente, Vera no le pudo escuchar.
Se refirió al presidente y a su gabinete como títeres de Chávez que toman nota de todo lo que les dice, añadió también que si les quedaba un poco de decencia archiven la ley.
Para Jean Paul Bardellini, periodista de RTS, la ley de comunicación no solo incumbe a medios y a periodistas, sino también a los ciudadanos. “Esta ley afecta a los derechos naturales de la comunicación”, manifestó.
Para Bardellini, los medios deberían regularse con un código de ética, no con una ley represiva y coartadora; a demás estos tienen que reconocer su postura, si son de derecha o de izquierda como en los países Europeos. “Los ciudadanos están en la potestad de elegir, los medios solo deben regularse”, manifestó el periodista.
Mientras Vera seguía en su discurso, los medios de comunicación no paraban de fotografiarle, seguramente está sería una gran noticia como expreso Hernán Guerrero, Arquitecto quien está en desacuerdo con esta ley. “Esta será una noticia criticada por el presidente en su cadena del sábado.”
Alrededor de 5.000 personas se dieron cita en el parque de El Arbolito y aunque ya eran las siete de la noche, los manifestantes no dejaban de pronunciar “no nos callan y no nos callarán.”
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